productora de eventos

Una productora de eventos en directo tiene que hacer frente a varios desafíos. Tanto si es un concierto, un ballet, un evento deportivo o incluso una exposición canina, hay muchas cosas que considerar. Existen diferentes cuestiones que debes tener en cuenta además, si la acción no transcurre en un set cerrado.

Los desafíos de enfrenta una productora de eventos en vivo 

Los eventos en vivo transcurren en entornos que el equipo de grabación no puede controlar, pero con algo de planificación si se pueden minimizar los problemas que pueden surgir. Algunos de ellos son:

No hay guión: realmente no sabemos qué va a ocurrir en el evento. Sabemos qué es lo que puede pasar pero no cuándo ni cómo.

Sin segundas tomas: si no grabas lo que quieres en el momento que ocurre no hay una segunda oportunidad para hacerlo. Además también tienes que afrontar retrasos, mal tiempo o cancelaciones. 

Múltiples ubicaciones, tiempos difusos y espontaneidad: es necesario estar preparado para adaptarse a cambios de último minuto o para evaluar las oportunidades existentes aun cuando ya tienes un horario planeado. Si trabajas en un gran evento conviene tener disponible un sistema que permita capturar esos eventos especiales y espontáneos que puedan ocurrir a la vez.

El desafío del sonido: ¿qué pasa si salta una alarma en mitad del show o si el ruido ambiental es tan intenso que resulta imposible escuchar lo que quieres grabar?

Con todo esto en mente, y a pesar de ello, es posible obtener una excelente grabación. Hay seis cosas que debes tener en cuenta al grabar eventos en vivo y que debes implementar durante el rodaje.

Saber qué estas grabando: como todo el evento debe tener su inicio, desarrollo y desenlace. Es necesario saber que va a pasar y actuar adecuadamente. 

Usa las mejores manos: debes contar con operadores de cámara experimentados. Grabar eventos en vivo es complejo así que no querrás que alguien sin experiencia sea el responsable de hacerlo. Por eso lo mejor es elegir cámaras que ya tengan experiencia en este tipo de eventos, y disponer de más de una persona encargada de grabar de manera que te asegures de no perderte nada importante.

No puedes hacer un guión pero si planificar: todos están involucrados en el rodaje por lo que todos deben recibir cuanta más información sea posible sobre el evento. Todos deben saber que va a pasar y también que deberían grabar. Esta información permite a tu equipo entender su papel en esta obra respecto de los objetivos globales de la grabación. También da flexibilidad al equipo para ajustar todo lo que ocurre en caso de que ocurran nuevas oportunidades o algo salga mal.

También debes asegurarte de que dispongan de todo el material necesario como baterías, cintas, tarjetas y el equipo de filmación que puedan necesitar en cada momento. Incluso el mejor cámara del mundo es incapaz de grabar si no tiene batería o soporte.

Establecer objetivos: toda la grabación debe estar planteada para cubrir cada momento de la historia, pero aun así cada uno debe tener su propio objetivo. Tener un operador de cámara experimentado nos permite captar los momentos más especiales al mismo tiempo que la independencia le da libertad a su creatividad a la hora de grabar lo que considere.

Asegura tus opciones: grabar eventos en vivo es muy complejo ya que no tienes una segunda oportunidad ni puedes repetir una toma. La mayor parte de las oportunidades pasan solo una vez en la vida así que tienes que estar preparado para lo que pueda suceder. Asegúrate de tener la mejor posición para poder captar la acción y el corazón del evento y procura adelantarte a lo que va a pasar al menos 15 segundos antes… siempre que puedas. Ten siempre dos cámaras trabajando a la vez. No solo te va a dar tranquilidad sino que vas a disponer de dos planos, lo que facilita el proceso de edición. Al capturar tomas de distintos ángulos, obtener planos más lejanos y cercanos permite una edición final más creativa, menos estática y más interesante visualmente hablando.

Asegura el sonido: la grabación del sonido siempre es una prioridad. Un mal sonido puede tirar por tierra todo el rodaje, además sin tener una segunda oportunidad de corregirlo.